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¿Conoces a Monsanto: "El Super Villano del Planeta".?


Para todas aquellas generaciones que vivieron su infancia rodeados de tiras cómicas o historietas, las cuales narraban historias de ficción, entre “Súper Héroes y Villanos”.


Incluso para ellos habría sido muy complejo imaginar un: “Archie Enemigo” tan real, global y poderoso que representara un peligro potencial para la salud humana, animal, vegetal e impactara el medio ambiente de forma negativa en la magnitud en que los hacen los productos alterados genéticamente por Monsanto.


Monsanto recibe o debe su nombre a su fundador John Francis Queeny, químico farmacéutico quien dio a la compañía el nombre de soltera de su esposa Olga Méndez Monsanto.


La compañía en la actualidad es una proveedora de: productos químicos para el mercado agricultor, dedicado principalmente a la producción de herbicidas/ pesticidas y de semillas genéticamente modificadas, estos últimos popularmente conocidos como: alimentos transgénicos.


En sus inicios alrededor de 1914 Monsanto dedico sus negocios a la distribución de sacarina y edulcorantes, convirtiéndose en el principal proveedor de Coca Cola.


Posteriormente entre 1927 - 1938 desarrollo negocios químicos en el sector de plásticos y resinas. A través de la adquisición de Swann Chemical Company una empresa que comercializaba Policloruro de Bifenilo (PCB). Un producto utilizado por plantas industriales, industrias petroquímicas y transporte.


El uso del producto fue prohibido en la década de los setentas, tras ser descrito como: uno de los doce contaminantes más nocivos para la salud de ser humano por Naciones Unidas.


Su nocividad se debe a la permanencia de sus residuos en el medio ambiente, residuos que lamentablemente son consumidos por los animales quienes lo acumulan en su tejidos grasos, y los transmiten a los humanos una que vez que estos ingresan al organismo como alimentos.


Estudios recientes en EE.UU. y Canadá afirman que la población nacida posterior a la difusión masiva de PCB puede presentar severos daños a la memoria y que entre un 5% y un 7% posee disminución intelectual respecto a las generaciones anteriores.


Un daño más irreparable aun, que el mencionado anteriormente es el que Monsanto realizo durante la década de los sesentas, momento en que fue contratado por el gobierno de Estados Unidos para producir un herbicida llamado: “Agente Naranja”, el cual fue utilizado en la Guerra de Vietnam con objetivo de destruir la selva vietnamita tanto como las cosechas privando de este modo de alimentación y de vegetación donde refugiarse a la población vietnamita.


El agente naranja fue un potente químico, altamente cancerígeno que causó unos 400.000 muertos y unos 500.000 nacimientos de niños con malformaciones, al menos un millón de personas quedaron discapacitadas tras sus efectos, además de innumerables pérdidas o bajas en el propio ejército estadounidense.


Del mismo modo estudios independientes afirman que Monsanto estuvo involucrado en la creación de la primera bomba nuclear en la Segunda Guerra Mundial y que operó una planta nuclear en la década de los ochenta para el Gobierno Estadounidense.


Desafortunadamente la creación de productos nocivos para la salud no finaliza aquí es por eso que un nuevo escándalo involucro a la compañía a principios de los noventas, cuando la compañía se encargó de desarrollar y comercializar la hormona Somatotropina Bovina, conocida comercialmente como: “Posilac”.


Una hormona administrada a través de inyección que revoluciono el mercado, pues permitió incrementar las ganancias de los involucrados al producir mayor cantidad de leche con un menor número de ganado.


Su uso ha venido siendo cuestionado no solo porque puede inducir algunos problemas en el ganado, como la aparición de “Mastitis”, una infección en la ubre que debe ser tratada con antibióticos, él cual: “no logra ser destruido en el proceso de pasteurización” y un vez que la leche es consumida pasa al torrente sanguíneo, incrementando la producción de diabetes, y de células cancerosas en seno, próstata y colon en los humanos.


Las reacciones:

Si bien no todos los productos comercializados por Monsanto han sido retirados del mercado o recibido sanciones sanitarias, cabe mencionar que en enero de 2005 otra gran batahola estallo tras revelarse que Monsanto soborno a un funcionario de alto nivel en Indonesia, con el fin de: “evitar la evaluación del impacto ambiental sobre el algodón genéticamente modificado”.


Investigaciones revelaron que el soborno de aproximadamente cincuenta mil dólares fue encubierto con una factura denominada como: “costos de consultoría”, El juicio legal concluyo que la compañía debió pagar una multa de 1.5 millones de dólares por el fraude.


Del mismo modo en el año 2007 la Unión Europea clasifico el herbicida/ pesticida de Monsanto como: “No biodegradable y toxico”, por lo cual la compañía fue multada y obligada a modificar su publicidad, debiendo retirar la palabra “biodegradable” de sus productos para poder seguir comercializándolos.


Pese a la reprobación de gran parte de la población mundial la multinacional sigue operando regularmente, sus oficinas principales se ubican en St Louis Missouri Estados Unidos, los últimos reportes económicos indican que sus ingresos alcanzaron los 10.502 millones de dólares, y que emplea a unos 22.000 trabajadores.


Irónicamente y pese al rechazo de la opinión publica la compañía ha sido denominada como uno de los mejores lugares para trabajar según “Great Place to Work” por segundo año consecutivo.


Del mismo modo en el año 2013 recibió diversos reconocimientos respecto a la innovación de sus empleados, liderazgo, y satisfacción laboral por la encuesta Forbes.


Hoy en día en Europa, los alimentos transgénicos, principal actividad comercial de Monsanto, encuentran gran resistencia entre la población y los agricultores que no consideran probada su seguridad para la salud humana.

Debido a esto y tras varios intentos fallidos Monsanto anunció en 2013 su retirada del mercado europeo con excepción de cuatro países: España, Portugal, República Checa y Rumania. Motivo por el cual el cultivo de dichos alimentos transgénicos es prácticamente inexistente en el territorio de la Unión Europea.


El conocimiento e información acerca de la toxicidad y el daño de los productos elaborados por la compañía han escalado a nivel global, se han difundido a través de todo tipo de medios de comunicación, e incluso ha generado la producción de diversos documentales que abordan el tema.


La masificación de esta información ha generado un rechazo a tal nivel que en la actualidad se realiza una Jornada Internacional contra Monsanto.

Entre sus motivos de reclamo se encuentra la falta de etiquetas a los productos transgénicos a pesar de las evidencias de que dañarían la salud humana, animal, vegetal y medio ambiental.


El 25 de mayo de 2013 recién pasado se realizaron marchas y protestas contra la mayor productora mundial de semillas transgénicas y contra otras compañías de similar rubro, en más de 40 países del mundo y cientos de ciudades en coordinación.























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